miércoles, 29 de junio de 2011

Karma

En fines de 2005, me internaron dos meses por un problema con un molar, mi hija más grande en ese momento tenía 9 años y la pequeña 1 y medio. En todo momento las cuidó mi cuñada sin chistar. No tuvo inconveniente de hacerce cargo mientras yo me recuperaba.

En este momento ella está embarazada de 7 meses, con hipertensión, o sea que si se le sube la presión tienen que internarla. Mi suegra la acompaña siempre que tiene revisación médica, pero esta semana tuvo que viajar (un descansito me parece) y nos vinimos a quedar con ella para que no esté sola.

Lo titulé karma, porque todo vuelve en la vida tanto lo bueno como lo malo. Yo no tuve la posibilidad de agradecer en su momento por lo que hizo por mi familia, pero el destino nos presentó una oportunidad para hacer una retribución.

viernes, 17 de junio de 2011

Bordado 01



Conseguí lino, no se puede creer lo que cuesta en las tiendas de mi ciudad conseguirlo.

El gráfico es de la revista Cross stitch & Needlework. Los hilos no son los que pide en el esquema, si no los varios que tengo en casa.

La idea no era seguir el esquema tal cual como lo publican, si no ver si me sale :), experimentar como quien dice, si total es para decorar mi casa, no voy a exponerlo en ningún lado o no hago carrera con nadie.

Me da una pena terrible lo que está pasando en el sur de mi país, muchas personas ya tuvieron que abandonar sus hogares por el volcán.

Espero no perderme tanto, igual me falta el centro del bordado que lleva puntos especiales. Espero poder mostrarlo pronto.

Muchos besos y buen fin de semana, que en Argentina es largo por el día de la bandera.

domingo, 1 de mayo de 2011

Acuarelas




En el día de ayer concurrí a un seminario donde te enseñaban a trabajar con acuarelas, es la primera vez que trabajo con esta técnica. Me costó un poco porque no se trabaja con colores puros, especialmente con las hojas del árbol.

De paso me traje de premio un óleo al agua, un pomo de acuarela y pintura para tela en color rojo, que ya tenía, pero nunca está de más.

Espero que les guste, no soy profesional ni nada, apenas comienzo, pero la pasé muy bien pintandolo.

Me olvidaba, felíz día del trabajador para todos, que se festeja en Argentina, pero todos trabajan, así que felíz día para todos.


Muchos besos.

Euge

miércoles, 6 de abril de 2011

Tejer y destejer




Los martes, mientras mi pequeña concurre a danza clásica, tengo dos horas colgadas que no valen la pena ir hasta casa. Entonces aprovecho que hay una plaza, me pongo los auriculares y empiezo a tejer. En este momento estoy tejiendo un chalequito a mi futuro sobrino/a a medida que vaya avanzando voy mostrando. (En la fotos se ven mis piernitas y parte de mi bolso)

La foto fué una adivinanza, porque la pantalla de mi celu anda mal y en la luz no se ve nada, así que empecé a sacar fotos y recién las pude ver cuando las bajé a la compu.

Ya los días empiezan a ser más fresquitos, voy a ver que hago en invierno.

Besitos.

martes, 22 de marzo de 2011

Cajita infeliz

El sábado, a pedido insoportable de mi pequeña, la llevé a comer, ella se compró su hamburguesita con queso y yo una con queso con su salsa, era cebolla con algo más, porque de carne no tenía nada.

En la cajita pidio un "reproductor mp3" cuando lo enciende, parecía las pistolas de juguete cuando disparan, un horror. Le pregunto a una de las chicas que trabajan si el aparatito funcionaba bien, me mira con cara de pocos amigos y me dice que si.

Mi hija se fué al pelotero y con la pica que tenía le pregunté a la nena de al lado y era igual. En lo que se lo devuelvo viene enojada mi hija que le habían pegado en la naríz.

Conclusión: ni se le ocurra que la voy a llevar de nuevo. Ya se que pertenecemos al tercer mundo, pero no puede haber bajado tanto la calidad de sus productos. Encima está lleno de niños caprichosos que los padres quieren complacer con una hamburguesa para reemplazar lo que no los cuidan el resto de la semana.

Perdón mi post con mala onda, pero todos son tan conformistas que por algún lado lo tengo que decir.

domingo, 6 de marzo de 2011

Costura



Mi hija más pequeña tratando de dar sus primeras puntadas. Siempre que agarro la aguja le digo que si quiere que le enseñe y ella se niega. Llegamos a la casa de mi suegra y dice: tía me enseñas?, grrrrr

De parte de mi mamá tengo el bichito de la costura. Ella hizo un curso de costurera pero se da maña para todo. A mi papá le hacía las camisas, a mi hermana más grande y a mí nos hacía vestidos, bermudas, buzos, camisas y todo traje que nos pidan en la escuela. Mi hermana más chica se llevó la mejor parte porque es muy coqueta y le hace vestidos muy bonitos.

Mi mamá siempre trabajó en casa, cosiendo "para afuera" entre vestidos de fiesta, algún arreglito y hasta un vestido de novia. Tiene una máquina de coser, esas de pedales y mi papá le colocó un motorcito y la transformó en eléctrica. La marca de su máquina es Nechi.

En una época le prestaron una ojaladora y una botonera, mi casa se llenó de bolsas y bolsas de ropa, ella hacía los ojales y todos los demás ayudábamos con los botones. Yo era la encargada de comprar los hilos y recambios de agujas.

Yo trato de coser lo que pueda, pero es a ojo, voy a ver si me hago tiempo y realizo algún curso de costura.

lunes, 21 de febrero de 2011




Descubrí el tejido cuando tenía 8 o 9 años, mi abuela siempre estaba con las agujas a cuestas, ella siempre tenía un proyecto. A mi hermana y a mí nos tejío una colcha con cuadrados de crochet a cada una de todos colores.

Una tarde le dije si me podía enseñar, me acuerdo como sus ojitos se iluminaron sabiendo que a su nieta le interesaba. Armada de paciencia me enseñó como montar los puntos, como sostener las agujas y me dijo que me enseñaba el Santa Clara para comenzar (punto derecho)

Yo prestaba atención todo lo que me indicaba, le tomé un poco la mano y me lo llevé a casa, entusiasmadísima. Cuando regresé a su casa, creo que le habia hecho como diez vueltas. Empecé con cinco puntos, ¡y terminé como con cuarenta! no se que le hacía al pobre tejido pero siempre saían con puntos de más. Mi pobra abuela con su santa paciencia me lo volvía a explicar.

Adoraba las tardes que pasábamos juntas, solo con el chin-chin de las agujas.